Carmen Bandrés
Derechos de autor
25 Febrero 2008
Entre mis recuerdos entrañables figuran los primeros contactos con la letra impresa; aquellos tebeos que intercambiábamos con otros lectores o que alquilábamos en modestas tiendas, donde compartían espacio con chucherías y los más variopintos objetos y donde poco importaba si dejábamos a deber algunos céntimos.
También más tarde, tuve la fortuna de experimentar gratas vivencias en las bibliotecas, cuyos encargados se mostraron dispuestos a orientarme con su más amable sonrisa. Entonces no disponíamos de demasiadas opciones culturales ni sobraban los medios para acceder a ellas, aun cuando muchas eran gratuitas o su coste muy reducido; entonces, nadie hablaba del canon.
Hoy los tiempos han cambiado y los centros de cultura, sea cual fuere su vocación y finalidad, pululan por nuestras calles, a la vez que proliferan las actividades dirigidas al intelecto y a las artes; igualmente nos hemos acostumbrado a pagar por nuestro goce y por nuestra asistencia, en ocasiones cantidades muy respetables y en concordia con el nivel de vida actual.
Damos por hecho que todo tiene su precio y no nos importa satisfacerlo en las taquillas que vetan el acceso a los recintos donde se celebran eventos culturales o recreativos; sin embargo, muchas personas se muestran reacias a contribuir por otros caminos al auge de la cultura, ignorando que para disfrutar de una obra, alguien debió concebirla previamente.
Y es que algo no ha cambiado: los autores siguen sin percibir apenas los derechos que generan sus obras, aun cuando resulta evidente que ésta es imposible sin creador.
Es muy difícil establecer si la solución ideal reside en un canon, en una tasa o en otro tipo de ayudas y facilidades, pero hay algo sobre lo que no albergo la menor duda: por muy grande y excelsa que sea su vocación, si el autor no recibe una compensación adecuada por su trabajo, la llama de su talento terminará asfixiada mientras las musas emigran a otros olimpos más gratificantes.
El Periódico de Aragón
http://www.elperiodicodearagon.com
En esta sección
Entrevista a Pedro Farré. Director de Relaciones Corporativas de la SGAE.
La remuneración compensatoria por copia privada es una medida de carácter social que beneficia a todo el mundo: a los creadores, porque se les compensa por su trabajo, a los fabricantes, porque repercute positivamente en la venta de aparatos y al consumidor, que puede hacer uso de la copia privada.
Rafael Reig
El derecho de autor, como usted sabe, tiene dos componentes: uno moral y otro patrimonial. Moral: tengo derecho a que un texto mío no se publique en una Antología de narradores pedófilos. Patrimonial: si se publica un texto mío, me tienen que pagar algo.
Blanca Cortés Fernández
Para hablar con propiedad sobre el tema, es necesario partir de una verdad contemplada en nuestra legislación sobre propiedad intelectual –Ley 23/2006, de 7 de julio– y que no es otra que la compensación equitativa por copia privada.
Antonio Rojas
Porque pocas veces he tenido ocasión de leer tantas incorrecciones y falsedades juntas a propósito del derecho de copia privada, el mal e interesadamente llamado "canon digital".
Ignacio Casado
La necesidad de compensar a los autores por los efectos de la copia privada sigue en entredicho. Es preocupante el cuestionamiento del salario de los autores, situación inédita en otros colectivos de trabajadores cuya retribución nadie osa objetar.
Ignacio Casado
Recientemente se ha publicado en esa sección un texto, firmado por Emilio Martínez Fernández de Bobadilla, en el que se vierten graves acusaciones y descalificaciones contra la Sociedad General de Autores y Editores, ante las cuales me veo obligado a responder...
Entrevista a Eduardo Bautista, Presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE)
El canon digital está en la agenda de prioridades del nuevo Gobierno.
Antonio Rojas
Ni la copia privada ni la SGAE criminalizan al consumidor, sino todo lo contrario. Si la copia privada fuera ilegal en este país, entonces sí que todos los ciudadanos seríamos presuntos culpables.
Carlos Álvarez de la Mata
Uno de los más graves problemas que plantean las nuevas tecnologías es compatibilizar su uso con el respeto a los derechos de propiedad intelectual. Nuestro país ha afrontado este problema acometiendo diversas acciones y modificaciones de nuestro ordenamiento con el fin de mantener en el ámbito tecnológico un adecuado nivel de protección de los derechos intelectuales.
Entrevista a Jorge Drexler
El cantautor uruguayo abre el jueves en el Palau el Festival de Guitarra y presenta 'Cara B'.
Octavio Dapena
España no puede quedarse atrás, y más si se tiene en cuenta que los índices de pirateria de nuestro país son los más altos de Europa.


