Entrevista a Ángeles González-Sinde, Presidenta de la Academia de Cine, guionista y directora
Ángeles González-Sinde «El canon son sólo unos céntimos y no compensa la piratería»
18 Septiembre 2008
Ocupa la presidencia de la Academia y además ahora ha estrenado «peli» de la que es guionista y directora. ¿Demasiado?
Todo el mundo trabaja mucho hoy en día, ¿no? Además, la presidencia de la Academia siempre se ha planteado como un cargo que tiene que ser compatible con la vida profesional. Los presidentes están en la junta directiva como una referencia que supervisa o indica la línea a seguir, pero el día a día está en manos de un equipo estable, como en otras instituciones.
La historia se basa en una novela de Elvira Lindo. ¿Se mueve mejor en el guión original o en la adaptación?
He hecho bastantes adaptaciones y prefiero los guiones originales. La adaptación de una novela te da ya un pie forzado que tienes que respetar y que, si el guión no funciona en determinado punto, no lo puedes cambiar a tu antojo.
Y si es de un autor vivo, ni le cuento...
¡Claro! Las novelas no siempre reúnen las características que tiene que tener un guión, y ni tienen por qué, porque son obras literarias y la literatura es para mí una de las artes más alejadas del cine. En este caso sí había mimbres porque son personajes que tienen un conflicto muy claro y que han de reaccionar ante él.
Tiene ya dos goyas. ¿Se ve en la próxima edición a la vez como presidenta y recogiendo premio?
¡Ojalá! Creo que le daría mucha emoción a la gala, ja, ja... A todos los cineastas nos encanta que nuestras películas gusten y sean candidatas a los premios.
Frecuentemente se les acusa de pedigüeños, ya sea a cuento de las subvenciones o del canon. ¿Se sienten maltratados?
Maltratados no estamos en absoluto, porque el cine recibe muchísima más atención que otras artes como el teatro o la danza. Se ha convertido en el arte popular por excelencia.
¿Entonces, por qué tantas críticas?
Hay muchos malentendidos y mucha falta de información. Es muy polémico el dinero del cine cuando es la partida más pequeña del Ministerio de Cultura. Por eso los sucesivos ministros suelen decirnos que no entienden «por qué este sector vuestro me genera tantos barullos y nadie me pregunta por la música clásica, por las orquestas, donde a lo mejor me estoy gastando más...».
Pero el canon escuece a muchos...
Hay que organizar completamente la difusión y la copia de las obras. No puede ser que los vendedores de equipos y los fabricantes cuenten con todo el beneplácito y el apoyo de la sociedad y en cambio quienes generan contenidos se queden sin recibir dinero por su trabajo. Si pudiéramos entrar en los supermercados y llevarnos las cosas sin pagar sería una catástrofe. La piratería no la compensa el canon. ¡Sólo son unos céntimos! Mientras, el gran beneficiado es el que fabrica todos estos sistemas y el que vende la línea de ADSL. Y como los anglosajones van a seguir generando contenidos, la cultura en español va perdiendo espacio.
¿Qué le parece el cisco que se ha montado con la entrevista a Javier Bardem en el New York Times?
Algo que no tiene tanta importancia. La pregunta de la periodista fue capciosa, algo así como «en España reciben mal su carrera internacional...». Además, ¡sale guapísimo en las fotos de Mondino! Yo le apoyo. Al recoger el Oscar, se lo dedicó a sus compañeros actores de nuestro país y habló en español. Con eso tenemos que quedarnos.
¿Tiene él algún motivo para estar harto?
Los actores están sufriendo en España y en Inglaterra una presión feroz de la prensa, hasta el punto de que hace poco me contaban en una productora que ahora prefieren presentar las películas en Barcelona porque allí acosan menos los programas de corazón. Y esto no sólo afecta a los estrenos españoles, también a los internacionales. Hay situaciones inaguantables para cualquiera.
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