Víctor Manuel
Una apuesta por la cultura
Todos los ciudadanos saben que están facultados para, a partir de una obra original, efectuar alguna copia destinada a su uso en el más estricto ámbito privado (coche, oficina, hogar...). Esta práctica tan extendida entre la población, realizada sin ánimo de lucro, está regulada por la vigente Ley de Propiedad Intelectual. Es la llamada copia privada, un pacto entre los autores y los consumidores, según el cual los primeros aceptan que su creación pueda ser reproducida legalmente, mientras los segundos deben compensar por la pérdida de derechos que, con motivo de esas copias, sufren los creadores.
La copia privada es, en realidad, una excepción al derecho que el autor tiene para decidir dónde y cómo quiere que se utilice su obra. Sólo puede existir si se compensa a los legítimos propietarios. Si para los consumidores constituye una forma barata de acceso a la música y al cine, para los autores es una clara pérdida de ingresos. Sabemos que la gente podrá acceder a nuestras canciones y a nuestras películas a un precio muy inferior y que lo que obtenemos no es el porcentaje al que tenemos derecho si adquirieran el original, sino a una compensación.
El derecho de autor es nuestro salario y no vamos a renunciar a él. Esto es lo que también opina el legislador y lo que, en ocasiones, la industria no reconoce. Los autores no entendemos que ciertos sectores empresariales, que fabrican y comercian esos soportes vírgenes que los consumidores emplean para disfrutar de nuestras obras, se obstinen en negar la existencia de la compensación por copia privada, pese a la posición muy firme de los representantes políticos, que defienden la postura autoral.
Los titulares de derechos y los fabricantes hemos alcanzado acuerdos sobre la cuantía de la compensación, cifra irrelevante en relación con el precio de los soportes vírgenes. Este pacto entre las partes implicadas debe seguir siendo el camino para gestionar un principio fijado en nuestra legislación y que goza de una valiosa cobertura internacional, constitucional y jurisprudencial.
Estamos seguros que un país que quiere hacer una apuesta por la cultura, deberá seguir apoyando a los autores. Estamos ante una oportunidad histórica para reafirmar ese envite por la creación y el patrimonio cultural.
Al texto se han adherido las firmas de:
Rosario Flores -- Lolita Flores -- Jorge Drexler -- Luis Eduardo Aute -- Jaime Urrutia -- Clara Montes -- Antonio Romero Monge (Los del Río) -- Rafael Ruiz (Los del Río) -- Antonio Carmona -- José Miguel Carmona -- Juan Carmona -- María Dolores Pradera -- Jorge Martínez (Ilegales) -- Antonio Arias Solana (Lagartija Nick) -- Manuel Ruiz “Queco” -- Antonio Martínez Ares -- Diego Carrasco -- Manuel Pareja Obregón -- Kepa Junquera -- Gari -- Hilario Extremiana -- Carmen París -- Paco Ortega -- Hevia -- Mikel Laboa -- José Antonio Larrañaga “Urko” -- Benito Lertxundi -- Raquel del Rosario (El Sueño de Morfeo) -- Juan Luis Suárez (El Sueño de Morfeo) -- David Feito (El Sueño de Morfeo) -- Carlos Baute -- Bieito Romero (Luar Na Lubre) -- Elfidio Alonso (Los Sabandeños) -- Braulio -- Arístides Moreno -- José Antonio Ramos -- Benito Cabrera -- Luis Morera (Taburiente) -- Miguel Pérez (Taburiente) -- José Eduardo Martín (Taburiente).
No hay derecho
http://nohayderecho.org/
En esta sección
Entrevista a Pedro Farré. Director de Relaciones Corporativas de la SGAE.
La remuneración compensatoria por copia privada es una medida de carácter social que beneficia a todo el mundo: a los creadores, porque se les compensa por su trabajo, a los fabricantes, porque repercute positivamente en la venta de aparatos y al consumidor, que puede hacer uso de la copia privada.
Rafael Reig
El derecho de autor, como usted sabe, tiene dos componentes: uno moral y otro patrimonial. Moral: tengo derecho a que un texto mío no se publique en una Antología de narradores pedófilos. Patrimonial: si se publica un texto mío, me tienen que pagar algo.
Blanca Cortés Fernández
Para hablar con propiedad sobre el tema, es necesario partir de una verdad contemplada en nuestra legislación sobre propiedad intelectual –Ley 23/2006, de 7 de julio– y que no es otra que la compensación equitativa por copia privada.
Antonio Rojas
Porque pocas veces he tenido ocasión de leer tantas incorrecciones y falsedades juntas a propósito del derecho de copia privada, el mal e interesadamente llamado "canon digital".
Ignacio Casado
La necesidad de compensar a los autores por los efectos de la copia privada sigue en entredicho. Es preocupante el cuestionamiento del salario de los autores, situación inédita en otros colectivos de trabajadores cuya retribución nadie osa objetar.
Ignacio Casado
Recientemente se ha publicado en esa sección un texto, firmado por Emilio Martínez Fernández de Bobadilla, en el que se vierten graves acusaciones y descalificaciones contra la Sociedad General de Autores y Editores, ante las cuales me veo obligado a responder...
Entrevista a Eduardo Bautista, Presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE)
El canon digital está en la agenda de prioridades del nuevo Gobierno.
Antonio Rojas
Ni la copia privada ni la SGAE criminalizan al consumidor, sino todo lo contrario. Si la copia privada fuera ilegal en este país, entonces sí que todos los ciudadanos seríamos presuntos culpables.
Carlos Álvarez de la Mata
Uno de los más graves problemas que plantean las nuevas tecnologías es compatibilizar su uso con el respeto a los derechos de propiedad intelectual. Nuestro país ha afrontado este problema acometiendo diversas acciones y modificaciones de nuestro ordenamiento con el fin de mantener en el ámbito tecnológico un adecuado nivel de protección de los derechos intelectuales.
Entrevista a Jorge Drexler
El cantautor uruguayo abre el jueves en el Palau el Festival de Guitarra y presenta 'Cara B'.
Octavio Dapena
España no puede quedarse atrás, y más si se tiene en cuenta que los índices de pirateria de nuestro país son los más altos de Europa.


