¿Qué es la copia privada?

Tú sabías que

La copia privada existe desde 1987 y tiene por objeto compensar a los titulares de derechos por el daño que produce las copias que todos nosotros hacemos.

La Ley excluye del pago de la compensación a las ADSL.

1 Equipo de música de salón lleva pagando 0,6 €, es decir medio café, desde 1994.

En 2006, 145 millones de obras fueron copiadas en DVD y dejadas de comprar. Su valor en el mercado hubiese sido de más de 2.000 millones de €.

100 DVD vírgenes, que permiten grabar 100 películas cuyo precio en el mercado sería de 2.000 €, pagan 44 € de compensación con la nueva Ley.

Los ordenadores no pagan canon porque la Ley aprobada el año pasado exime de su pago.

Según el borrador de Orden Ministerial la regrabadora de DVD paga 3,15 €.

La cámara de fotos nunca ha pagado canon ni se prevé que lo pague.

1 reproductor de DVD de salón pagaba antes 6,61 € y con la nueva Orden pagará 3,4 €.

200 CD vírgenes que, a la mayoría de los consumidores les permiten grabar 24.000 canciones en mp3, cuyo valor en mercado sería de 28.000 €, pagan de canon 34 € con la nueva Ley.

Es mentira que una familia española vaya a pagar 303 € de canon al año, puesto que si fuese verdad los ingresos de las entidades serían de 3.630 millones de € mientras que la recaudación es inferior a los 90 millones.

¿Qué es la copia privada?

Un espacio de información veraz y rigurosa sobre los derechos de propiedad intelectual. Una fuente de información para usuarios, periodistas y sociedad en general sobre los beneficios de la copia privada y la necesaria protección de los derechos de los creadores de contenidos.

La copia privada no es un impuesto

Derechos de autor

CARMEN BANDRÉS / El Periódico de Aragón
http://www.elperiodicodearagon.com
25 Febrero 2008

Entre mis recuerdos entrañables figuran los primeros contactos con la letra impresa; aquellos tebeos que intercambiá-bamos con otros lectores o que alquilábamos en modestas tiendas, donde compartían espacio con chucherías y los más variopintos objetos y donde poco importaba si dejábamos a deber algunos céntimos.

También más tarde, tuve la fortuna de experimentar gratas vivencias en las bibliotecas, cuyos encargados se mostraron dispuestos a orientarme con su más amable sonrisa. Entonces no disponíamos de demasiadas opciones culturales ni sobraban los medios para acceder a ellas, aun cuando muchas eran gratuitas o su coste muy reducido; entonces, nadie hablaba del canon.

Hoy los tiempos han cambiado y los centros de cultura, sea cual fuere su vocación y finalidad, pululan por nuestras calles, a la vez que proliferan las actividades dirigidas al intelecto y a las artes; igualmente nos hemos acostumbrado a pagar por nuestro goce y por nuestra asistencia, en ocasiones cantidades muy respetables y en concordia con el nivel de vida actual.

Damos por hecho que todo tiene su precio y no nos importa satisfacerlo en las taquillas que vetan el acceso a los recintos donde se celebran eventos culturales o recreativos; sin embargo, muchas personas se muestran reacias a contribuir por otros caminos al auge de la cultura, ignorando que para disfrutar de una obra, alguien debió concebirla previamente.

Y es que algo no ha cambiado: los autores siguen sin percibir apenas los derechos que generan sus obras, aun cuando resulta evidente que ésta es imposible sin creador.

Es muy difícil establecer si la solución ideal reside en un canon, en una tasa o en otro tipo de ayudas y facilidades, pero hay algo sobre lo que no albergo la menor duda: por muy grande y excelsa que sea su vocación, si el autor no recibe una compensación adecuada por su trabajo, la llama de su talento terminará asfixiada mientras las musas emigran a otros olimpos más gratificantes.

En esta sección

Verdades y mentiras del canon digital

BLANCA CORTÉS FERNÁNDEZ / Cinco Días
http://www.cincodias.com
11 Julio 2008

El Gobierno es el principal incumplidor de derechos de autor

VANESSA JOB VALLE / ABC
http://www.abc.es
2 Julio 2008


 
La copia privada, un concepto presente en toda la legislación occidental